domingo, 8 de noviembre de 2015

LA QUIMERA DEL ORO- (THE GOLD RUSH)


Esta es una película estadounidense escrita, dirigida, producida y protagonizada por Charles Chaplin. Se estrenó en 1925 en los Estados Unidos y en 1942 tuvo dos nominaciones al Oscar (mejor sonido y mejor banda sonora). El metraje en la versión original tenía una duración de 95 minutos.

Charlie Chaplin nació en Londres en 1889 y murió en Suiza en 1977. Fue un actor, humorista, compositor, productor, guionista, director y escritor, y es mundialmente reconocido gracias a su personaje Charlot en múltiples películas del período mudo.
El reparto estaba configurado, además de por Charles Chaplin, por Mack Swain (interpretando a Big Jim), Tom Murray (como Black Larson) y Georgia Hale (haciendo de Georgia), además de otros actores cuyo papel era secundario. La fotografía y el montaje estaban relegados a  Roland Toteroth y Jack Wilson respectivamente.

Chaplin interpreta a su célebre personaje el vagabundo Charlot, que se ve atraído por la fiebre del oro. Tras una tormenta de nieve, se ve atrapado en una cabaña con Big Jim y Black Larson. Este último sale a buscar comida, y los otros dos sufren por el hambre. Sin embargo, la tormenta amaina y cada uno se va por su camino. Así, Charlot llega a un pueblo donde conoce a Georgia, de quien se enamora. Ella no muestra interés por él hasta que se tiene que ir a ayudar a Big Jim a buscar su mina de oro. A pesar de que casi pierden la vida al estar a punto de precipitarse al vacío, se salvan y al volver se enriquecen. Al regresar a su tierra, Charlot se encuentra con Georgia y ambos se dan cuenta de que se quieren.
El film se estructura básicamente en tres secuencias bien diferenciadas: la primera corresponde a la parte en que está en la cabaña con Black Larson y Big Jim, la segunda trata la historia de amor entre el vagabundo y Georgia en el pueblo minero, y la tercera cuenta la búsqueda del oro de Big Jim y el final feliz de la película tras el reencuentro entre Georgia y Charlot. El tema de la película es la importancia del dinero, cómo el “hombrecillo” pasa de ser objeto de burla a ser admirado y respetado al enriquecerse a través del oro que encontró con Big Jim. Además también se tratan temas como la ingenuidad (cuando Charlot prepara la cena con Georgia y sus amigas sin darse cuenta de que no se lo tomaban en serio, entre otras escenas), la ambición de los buscadores de oro o el amor en la relación entre Georgia y Charlot (sobre todo al final).
Esta película narra una historia basada en la llamada fiebre del oro (que le da el título a la película). Este fenómeno se dio sobre todo en la segunda mitad del siglo XIX, y aunque al hablar de esta época suele pensarse en la migración masiva a California, esta película alude a la búsqueda del oro en Klondike, Canadá. 

Este metraje no puede considerarse cine mudo totalmente, porque hay una voz en off que hace de narrador e interpreta lo que dicen los personajes. Sin embargo, tampoco se puede incluir dentro del cine sonoro, ya que el sonido fue grabado posteriormente al estreno de la película.
En la versión original la película tiene un final que en la película que se reestrena en 1942 con la banda sonora y la voz del narrador (interpretada por Chaplin) fue eliminado. El final alternativo de esta segunda versión con narrador no incluye la escena en la que el fotógrafo les sitúa el uno al lado del otro y estropean la fotografía al darse un beso sin que les importe. En la película de 1925 la historia acaba ahí, tras un gesto de Chaplin que da a entender que le da igual haber estropeado la instantánea.


Esta película está considerada uno de los mayores éxitos de Charles Chaplin, y también de toda la historia del cine. De hecho, el propio Charlie Chaplin dijo en más de una ocasión que le gustaría ser recordado por esta película. En mi opinión es una película preciosa, retrata de forma cómica las penalidades que se pasaban en esa época al buscar el oro, llevados por la necesidad o la avaricia. De este film me quedo con la impresión que me dieron las escenas como en la que se come una bota como si fuera un auténtico manjar, o la del baile de los panecillos. Ahora, al ver la película y poderlas contextualizar, me queda más claro aún por qué son de las más reconocidas y mejor valoradas. Además de la risa que puedan provocar su expresividad y las situaciones que le suceden a su personaje en los gags, la historia que cuenta es emotiva y conmovedora, y te hace llegar a empatizar con el hombrecillo. Éste ha sido el primer visionado que hice de esta película, pero sin duda no será el último.